Historia
La familia Galán ha estado produciendo vino desde el primer cuarto del siglo XX. Empezó cuando el bisabuelo Benito, aprovechando los terrenos a orillas del rio Alberche, plantó una buena extensión de viñas y montó su propia bodega. De ahí salieron los primeros caldos muy apreciados tanto en Toledo como en Madrid.
A partir de los años cincuenta, es Félix (su hijo) quien toma el relevo. Se independiza adquiriendo una bodega de principios de siglo, que es la que actualmente sigue perteneciendo a la familia.
Después de un periodo sin producción directa de vino pero si de uva que se llevaba a la recién formada Cooperativa del Campo San Roque en Escalona, ha llegado la etapa de Ana Belén Viviani y Raúl Galán, que son la cuarta generación de viticultores y enólogos de la familia.
Con ellos la tradición familiar se pone al día para satisfacer a los consumidores actuales elaborando caldos con las técnicas más modernas, pero con el sentido común que da la experiencia trasmitida generación tras generación.

